Friday, 25 January 2013

Cambio de ciclo


Me avergüenza confesar que la noche del 20 de diciembre de 2012 la pasé fatal. Tuve sueños terribles y hubo momentos en que me desperté y por primera vez quise escuchar los malditos containers para asegurarme que el mundo no se había acabado. Como era de esperar, reinaban los ruidos habituales y pude seguir durmiendo tranquila, aunque fuera por una vez: el mundo no terminaba ese día.
Durante las Navidades dediqué una parte de mis vacaciones a perder el tiempo en internet, y es allí donde encontré  Favoralia, una web donde se intercambian favores. Sé que suena mal, pero lo de los favores me interesó ya que por primera vez en mucho tiempo tuve acceso a servicios de forma gratuita. ¡Estoy harta de pagar por absolutamente todo de forma desproporcionada!
El 4 de Enero, leí una entrevista a Marc Torra (explorador de sabidurías ancestrales de tradiciones indígenas)  en la contra de la Vanguardia. Toda la entrevista vale la pena pero transcribo la parte que me llamó más la atención:
¿Qué lugar le ha enseñado más? Mi corazón acabará en los Andes. Allí descubro y canalizo conocimientos fascinantes...
Compártalos. Las kuyas del mastay, sistema de lectura cósmica, me dicen que salimos de un ciclo de 500 años, marcado por el fuego (Occidente), y entramos en 500 años marcados por la tierra. ¡La hora de las culturas indígenas!
¿Tiene que ver con la profecía maya? Varios calendarios coinciden en que ahora estamos cambiando el sueño de consenso.
¿Sueño de consenso? Según los aborígenes australianos, la realidad es una proyección de la conciencia: la soñamos. ¡Y ahora cambiamos de sueño!
¿Sí? ¿Por cuánto tiempo? Venimos de un ciclo de 5.000 años en que los tres pilares han sido la rueda, la escritura y el dinero. Y ahora entramos en otros 5.000 años, con otros tres pilares.
¿Qué pilares? Relaciones en red, conciencia planetaria y reciprocidad (ayni: intercambio).
Según Marc, estamos cambiando de ciclo, o sea que pasaremos de la rueda, la escritura y el dinero a las relaciones en red, conciencia planetaria y reciprocidad.




Esta entrevista me hizo pensar. Primero, lo de las relaciones en red. Éstas engloban escritura, cosa que me tranquiliza ya que estoy bastante viciada a escribir y no me gustaría que se quedara obsoleto. Segundo, el tema de la rueda no me preocupa mucho, el andar es más sano. Tercero, el tema dinero. Sería un gran bien para la humanidad que el dinero desapareciera y que la reciprocidad entrara en las relaciones sociales.

¿Existen pistas sobre lo que está pasando? Hace unos días, el Periódico publicó la noticia de una aplicación llamada Lend me! En la que se fomenta el préstamo de objetos entre particulares, y que está disponible gratuitamente en la Apple Store. Aunque soy bastante anti apple, la aplicación me parece súper chula.

Normalmente soy escéptica de que el mundo cambiará para bien. Pero detalles como Lend me o el de Favoralia me dan esperanza, me parecen un paso pequeño hacia la transformación social. Por una vez, ¡No lo veo todo negro!

Imaginetura os desea un feliz comienzo de ciclo hecatómbico

Wednesday, 16 January 2013

UTLA y el Piso tomado

Hola,
Esta historia es fruto de una colaboración con Un tranquilo lugar de aquiescencia, mi blog favorito.


"Al llegar a la ciudad encontré un piso decente en el que vivir. Dos habitaciones, una cocina cuadrada, un baño en el que no daba asco ducharse, y lo más imprescindible para la supervivencia: wifi. Una receta perfecta para la nueva evasión: el uso de las redes sociales. A cualquier hora siempre había compañía: Facebook, el Twitter, Blogspot comunicación y nuevos amig@s al alcance de un click.
Así le conocí. Cada vez que me adentraba en ese mundo intocable y sin fin, ahí estaba él, mudo y sin expresión. Gabardina color tierra, sombrero de Tercer hombre y nombre impronunciable: UTLA. Desde un principio sentí que reflejaba todo lo que yo pensaba, pero ahora sé que es un don que solamente él posee.
Imagen 1. El avatar llamado UTLA

Con el tiempo, el ruido de la calle no me dejaba dormir. Me quejé al ayuntamiento pero no pude hacer nada, me mudé a la pequeña habitación interior, en la que tenía un sofá cama. Cerré la puerta de la habitación buena y no la abrí, ya la habían conquistado. Largas horas ante el ordenador, intercambiando impresiones con UTLA y otros personajes desconocidos.  Un día escuché más ruidos en el salón, cerré la puerta con llave y no volví a abrirlo. No hacía falta, tenía todo lo que quería en el mundo sin fin, eso no me lo habían tomado.
Empecé a notar un movimiento extraño en la red.  Un cierto desasosiego, una inestabilidad confusa que tiraba a la revolución. Todos parecían quejarse de forma pasiva, dejaban protestas en el muro, escribían chistes contra políticos, enviaban emails con escándalos públicos. Pero un poder sobrenatural parecía que lo neutralizaba todo. No había nada que hacer, las quejas se quedaban suspendidas en la red, difícilmente pasaban a la realidad. Sospechaba que UTLA tenía algo que ver. ¿Quién era el que tenía más tiempo en sus manos? UTLA. Él siempre estaba allí, era el responsable el vigilante, el guardián oculto en la red: apolítico, sin religión, asexuado,  aquiescente.
Entre tanto en mi piso, los ruidos se extendieron a la habitación mala, yo decidí irme a dormir  al recibidor, que era bastante amplio y al que alcanzaba la wifi sin dificultad. Un día , mientras charlaba con UTLA, que trataba de convencerme que la rebelión no era la solución, me quedé sin wifi. Salí de casa, la cerré tras de mí y pensé: pobre de mí, el piso está tomado."

Que sepáis que esta historia ha estado inspirada en  Casa tomada de Cortázar, una historia que cuánto más leo, más me gusta.

Monday, 7 January 2013

Patchwork imaginetureño

Dedicada a todas las mujeres que cuando cosen van a ese universo sin nombre, a ese un oasis de relajación donde se juntan ideas, ilusiones miedos y esperanzas.
Llevaba tiempo pasando por una tienda de patchwork de mi barrio llamada “Fil màgic: Marina”. Un lugar de aspecto acogedor que me atraía bastante, no sé si por sus telas, por el diseño abierto y casero que poseía o por la armonía del ambiente. Cada vez que me cruzaba con la tienda tenía que entrar, dar una ojeada a las preciosas telas y diseños y volver a salir sin decir nada. Un día que estaba especialmente animada porque iba a ser tía en unos meses entré y les pregunté cuanto costaba una de sus mantas. Me contestaron que no tenían precio, ya que acabar una manta son muchas horas de trabajo, y una cosa así es muy cara. Al comentarles que quería una para mi sobrino Guifré, me ofrecieron la posibilidad de apuntarme a clase para aprender y hacer una manta para él YO MISMA! Luego me empezaron a enseñar telas de bebé y como no, los pocos genes femeninos que tengo hicieron que cayera en la tentación: acabé comprando unas telas preciosas y apuntándome a clases.
Aunque mi experiencia con la costura era bastante limitada, el patchwork me encantó desde el principio ya que vi como mi proyecto avanzaba bastante rápido y lo enseñan muy bien. Empecé con una cojimanta para mi sobrino que acabé en un mes y medio. Como gustó mucho, me animé y durante las Navidades hice tres delantales que dí como regalos de reyes que a juzgar por las caras de los que los recibieron, también tuvieron éxito.
Estoy encantada con mis nuevos conocimientos, un gran ejercicio de creatividad, espero que os gusten!

La cojimanta cuando está cerrada tiene forma de cojín y cuando se abre es una manta. Cuando es un cojín, lleva el dibujo de un dragón pero se puede escoger cualquier diseño, yo decidí hacer un dragón ya que Guifré nació durante el año chino de éste:
Foto 1: Cojimanta cerrada

Una vez el cojín se abre, se transforma en una manta donde cosí el nombre de Guifré:
Foto 2: Cojimanta abierta

Mi siguiente proyecto fueron los delantales. Coser el patchwork fue una maravilla, pero hacer el patrón con la máquina de coser fue un poco más difícil, ya que no nos llevamos muy bien:
Siento la calidad de las fotos, pero los modelos no paraban de moverse!
Foto 3: delantales de setas e independentista catalán

Foto 4: delantal de gallina cocinera

Mi próximo proyecto va a ser una manta de las de verdad, deseadme suerte!











Tuesday, 1 January 2013

Ismael el sosito


-¿Por qué no te caigo bien?
-No acabo de entender tu personalidad.
-Pero, ¡Si me has creado tú!
-No sé en qué estaría pensando. Recuerdo perfectamente el día que apareciste. Fue durante una clase de cocina. Mientras deshuesaba una dorada, se me ocurrió la idea de escribir una historia sobre ti. Un chico de ciudad que quería investigar un misterio, y eso le lleva a salir a ver el mundo y a vivir un montón de aventuras.
-El inicio parece interesante
-Si, lo sé, pero me has salido tan sosito…eres demasiado bueno: ayudas a tus padres, trabajas en su tienda, estudias, sueñas en viajar, te gustan las chicas, las miras pero no hablas mucho con ellas…tío espabila, parece que la vida se te vaya a pasar por agua!
-Eso es como la mayoría de los chicos que hay ahí fuera, no sé de qué te quejas.
-Bueno, normalmente, los protagonistas interesantes se salen de la media,  son súper inteligentes, guapísimos, tienen mucho dinero, en ocasiones tienen un pasado un tanto turbio, la vida los ha tratado tan mal que están locos y se dedican a matar gente cuando menos te lo esperas.
-Ya veo, ¿Qué crees que podrías hacer para que aumentara mi glamour?
-No lo sé, cuando intento darte un poco de vida y te describo deprimido, escuchando heavy metal encerrado en tu habitación no eres tú. Si te hago un vividor y un mujeriego al que le sale el dinero por las orejas tampoco eres tú. No sé si lo que tengo que hacer es que evoluciones a ser más interesante durante la historia. Pero si no me gustas desde un principio ¿Cómo puedo hacer para que el lector te coja cariño?
-Puedes echarme novia...
-Pffff eso podría hacerlo peor.
-Ahora tengo que decir que la que no me gustas eres tú, no me gustan tus aires de grandeza. Acostúmbrate a cocinar con los ingredientes que tienes listilla, no necesitas ir de compras, ya tienes de todo.
-Vaya, ahora resulta que eres un criticón caradura, y no me doy cuenta hasta ahora, puede que empieces a gustarme más ahora, me estás haciendo pensar y esto me gusta. Creo que durante esta conversación se me han ocurrido un par de cosillas.
-A veces dos personas necesitan tiempo para conocerse, un poco más de interés y sobretodo las ganas de estar juntos, ¿qué te parece?
-Creo que un día tendremos que emborracharnos, a ver si veo un poco más allá de tu niño bueno.
-Eso está mejor, espero impaciente una invitación señorita Mia
-De acuerdo Ismael, ¡Me lo apunto en mi agenda!